Rotura de menisco en asa de cubo: tratamiento y recuperación

Dic 21, 2025 | #DCBLOG

La rotura de menisco en asa de cubo provoca dolor y bloqueo de rodilla. Te explicamos su tratamiento quirúrgico y recuperación.

Una lesión de rodilla que suele provocar bloqueo articular y requiere una valoración especializada

El dolor de rodilla no siempre es una molestia leve o pasajera. En algunos casos, especialmente tras un giro brusco o una lesión deportiva, puede esconder una patología que requiere un diagnóstico y tratamiento precisos. La rotura de menisco en asa de cubo es uno de los tipos de lesión meniscal más relevantes desde el punto de vista funcional, ya que con frecuencia provoca bloqueo articular, dolor intenso y limitación para caminar o extender la rodilla con normalidad. Este tipo de rotura aparece tanto en deportistas jóvenes como en adultos activos, y su manejo ha evolucionado notablemente en los últimos años gracias a las técnicas artroscópicas de preservación meniscal. En este artículo explicamos en profundidad en qué consiste esta lesión, cómo se diagnostica y cuáles son las diferentes opciones de tratamiento, tomando como referencia un caso real tratado mediante sutura meniscal avanzada.

¿Qué es una rotura de menisco en asa de cubo?

Una rotura de menisco en asa de cubo es una lesión específica del menisco de la rodilla en la que se produce una rotura longitudinal y un desplazamiento del fragmento lesionado hacia el centro de la articulación, adoptando una forma similar al asa de un cubo. Este fragmento desplazado interfiere con el movimiento normal de la rodilla, alterando su biomecánica y provocando con frecuencia un bloqueo articular que impide estirar completamente la pierna. Es una lesión que suele aparecer tras movimientos de giro, traumatismos deportivos o esfuerzos bruscos, especialmente en personas activas o deportistas. A diferencia de otras roturas meniscales más pequeñas o degenerativas, la rotura en asa de cubo es inestable y tiende a producir síntomas mecánicos persistentes, por lo que en la mayoría de los casos requiere un abordaje quirúrgico para restaurar la función normal de la rodilla y evitar daños articulares a largo plazo.

¿A quién afecta con más frecuencia?

  • Deportistas que realizan giros, cambios de dirección o saltos
  • Pacientes jóvenes con meniscos sanos
  • Lesiones asociadas a rotura del ligamento cruzado anterior
  • Personas activas con traumatismos de rodilla

Síntomas habituales

Los síntomas más frecuentes que refieren los pacientes son:

  • Dolor localizado en la rodilla
  • Inflamación articular
  • Sensación de “rodilla bloqueada”
  • Dificultad para estirar completamente la pierna
  • Chasquidos o sensación de enganche interno
  • Inseguridad al caminar o bajar escaleras

Ante la presencia de estos síntomas, especialmente el bloqueo, es fundamental una valoración especializada en traumatología de rodilla.

 

Diagnóstico

El diagnóstico de la rotura de menisco en asa de cubo requiere una valoración clínica cuidadosa y una correcta interpretación de las pruebas de imagen, ya que se trata de una lesión que puede confundirse con otros problemas de rodilla si no se evalúa de forma especializada. En la consulta, el paciente suele relatar un episodio traumático previo, habitualmente un giro brusco de la rodilla o un gesto deportivo, seguido de dolor, inflamación y una sensación clara de bloqueo que impide extender completamente la pierna. Durante la exploración física, el traumatólogo puede detectar una limitación objetiva de la movilidad, especialmente de la extensión, así como dolor localizado en la interlínea articular correspondiente al menisco afectado. La presencia de signos mecánicos persistentes orienta hacia una rotura desplazada. La resonancia magnética es la prueba clave para confirmar el diagnóstico, ya que permite visualizar el tipo de rotura, el desplazamiento del fragmento meniscal y la calidad del tejido, además de descartar lesiones asociadas como roturas ligamentosas o daño del cartílago. Una correcta correlación entre la clínica y la imagen es fundamental para decidir el tratamiento más adecuado y valorar la posibilidad de realizar una reparación meniscal.

Opciones de tratamiento

Las opciones de tratamiento de la rotura de menisco en asa de cubo deben plantearse de forma individualizada, ya que no todas las lesiones ni todos los pacientes requieren el mismo abordaje. Esta decisión depende de factores como la edad, el nivel de actividad física, el tiempo de evolución de los síntomas, la presencia de bloqueo articular y, sobre todo, la viabilidad del tejido meniscal. En líneas generales, se trata de una lesión que con frecuencia precisa tratamiento quirúrgico, aunque es importante valorar todas las alternativas disponibles. En determinados casos muy seleccionados, cuando no existe bloqueo articular y los síntomas son leves, puede plantearse inicialmente un tratamiento conservador. Este enfoque se basa en el control del dolor y la inflamación, la modificación temporal de la actividad física y un programa de fisioterapia orientado a mejorar la movilidad, fortalecer la musculatura del muslo y estabilizar la rodilla. Sin embargo, en las roturas en asa de cubo este tipo de tratamiento suele tener un recorrido limitado, ya que el fragmento meniscal desplazado tiende a generar síntomas mecánicos persistentes que dificultan la recuperación funcional completa. El tratamiento quirúrgico mediante artroscopia es la opción más habitual y eficaz cuando existe bloqueo, dolor persistente o limitación funcional. La artroscopia permite intervenir la rodilla de forma mínimamente invasiva, con una recuperación más rápida y un menor impacto sobre los tejidos. El objetivo principal de la cirugía actual es preservar el menisco siempre que sea posible, ya que su función es fundamental para la correcta distribución de cargas, la estabilidad articular y la protección del cartílago. Cuando el menisco presenta una buena calidad y la rotura es reparable, se opta por la sutura meniscal. Existen diferentes técnicas para realizarla, como la técnica todo dentro, que se lleva a cabo íntegramente desde el interior de la articulación mediante dispositivos específicos, y la técnica dentro-fuera, que permite una fijación muy sólida en determinadas zonas del menisco. En muchos pacientes se combinan ambas técnicas para lograr una reparación estable y anatómica, adaptada a la morfología exacta de la rotura. Este enfoque ofrece mejores resultados a medio y largo plazo, aunque requiere un periodo de rehabilitación más cuidadoso. En aquellos casos en los que el menisco está muy degenerado, la rotura no es reparable o el tejido no tiene capacidad de cicatrización, se recurre a la meniscectomía parcial, que consiste en retirar únicamente el fragmento dañado. Aunque esta técnica suele aliviar los síntomas de forma rápida, se intenta limitar su uso, ya que la pérdida de tejido meniscal puede favorecer el desgaste articular con el paso del tiempo. Por ello, la elección del tratamiento debe basarse siempre en una evaluación experta y personalizada de cada paciente.

  • Tratamiento conservador: ¿es posible?: En este tipo de rotura, el tratamiento conservador tiene pocas indicaciones, ya que el fragmento desplazado suele generar bloqueo mecánico persistente.
    Solo en casos muy seleccionados, sin bloqueo y con síntomas leves, puede valorarse fisioterapia y control del dolor, siempre bajo supervisión médica.
  • Tratamiento quirúrgico: la opción más habitual. La cirugía artroscópica es el tratamiento de elección en la mayoría de los casos.

Siempre que el menisco sea reparable, nuestra prioridad es conservarlo. La sutura meniscal ofrece mejores resultados funcionales y protege la rodilla a largo plazo.”
Dr. David Cimas

Objetivo principal: conservar el menisco

En el abordaje actual de la rotura de menisco en asa de cubo, el objetivo prioritario es la preservación meniscal, siempre que la calidad del tejido lo permita. El menisco desempeña un papel fundamental en la salud de la rodilla, ya que es clave para:

  • La correcta amortiguación de cargas durante la marcha y la actividad deportiva
  • La estabilidad de la articulación de la rodilla
  • La protección del cartílago articular, reduciendo el riesgo de artrosis precoz

Por este motivo, cuando el menisco es reparable, se opta por la sutura meniscal en lugar de su resección.

Técnicas de sutura meniscal

Existen diferentes técnicas quirúrgicas para la reparación del menisco, que pueden utilizarse de forma aislada o combinada según el tipo y la localización de la rotura.

Técnica “todo dentro” (all-inside)

  • Se realiza íntegramente desde el interior de la articulación
  • Emplea dispositivos específicos de fijación, como anclajes tipo SutureTak
  • Permite una fijación estable con una agresión quirúrgica mínima
  • Reduce el riesgo de lesión de las estructuras vecinas

Técnica “dentro-fuera” (inside-out)

  • La sutura se pasa desde el interior de la rodilla hacia el exterior
  • Se fija mediante pequeñas incisiones controladas
  • Es una técnica muy fiable, especialmente en determinadas zonas del menisco

En muchos pacientes se emplea una combinación de ambas técnicas para conseguir una reparación sólida, estable y anatómica del menisco.

¿Cuándo se realiza una meniscectomía?

La meniscectomía parcial, que consiste en la retirada del fragmento lesionado del menisco, se reserva para situaciones concretas en las que:

  • El menisco presenta un alto grado de degeneración
  • El tejido no es viable para realizar una sutura
  • La rotura es irreparable

Aunque esta técnica suele aliviar los síntomas a corto plazo, se asocia a un mayor riesgo de desgaste articular y artrosis precoz, por lo que se evita siempre que sea posible.

Recuperación tras la sutura meniscal

La recuperación tras una reparación del menisco requiere un enfoque estructurado y progresivo, adaptado a cada paciente. Habitualmente incluye:

  • Protección de la carga durante las primeras semanas
  • Limitación inicial del rango de movimiento para favorecer la cicatrización
  • Rehabilitación progresiva con fisioterapia especializada
  • Fortalecimiento muscular controlado, especialmente del cuádriceps
  • Retorno gradual a la actividad deportiva

Aunque el proceso de recuperación es más prolongado que tras una meniscectomía, los beneficios funcionales y articulares a medio y largo plazo son claramente superiores.

La rotura de menisco en asa de cubo es una lesión que no debe infravalorarse. Un diagnóstico preciso y un tratamiento quirúrgico adecuado permiten recuperar la función de la rodilla y prevenir problemas futuros. La cirugía artroscópica avanzada, combinando técnicas de sutura meniscal, es hoy la mejor opción en la mayoría de los pacientes activos.


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El Dr. David Cimas es especialista en cirugía ortopédica y traumatología deportiva, con más de 15 años de experiencia en el tratamiento avanzado de lesiones de rodilla. Su enfoque prioriza la preservación del menisco, utilizando técnicas artroscópicas modernas como la sutura meniscal combinada y tratamientos personalizados para cada paciente, con consulta privada en Madrid y Segovia.

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