El dolor en la parte delantera del pie puede tener distintos orígenes y no siempre se soluciona con plantillas
El dolor en el antepié es uno de los motivos de consulta más habituales en traumatología del pie. Muchos pacientes lo describen como una sensación de quemazón, pinchazo, presión o descarga eléctrica en la parte delantera del pie, especialmente al caminar o al estar mucho tiempo de pie. En fases iniciales, este dolor suele atribuirse al calzado, al cansancio o a una sobrecarga puntual, pero cuando se vuelve persistente puede esconder patologías que requieren un diagnóstico preciso. Uno de los principales problemas es que diferentes lesiones del antepié pueden provocar síntomas muy similares, lo que lleva a confusiones frecuentes y a tratamientos que no siempre son eficaces. Identificar correctamente la causa del dolor es clave para evitar que el problema se cronifique y limite la actividad diaria o deportiva.
Como explica el Dr. David Cimas,
“uno de los errores más frecuentes es normalizar el dolor en el antepié y retrasar la consulta, cuando en muchos casos un diagnóstico temprano evita que el problema se cronifique”. “diferentes estructuras del antepié pueden producir síntomas muy parecidos, por lo que no siempre es fácil identificar el origen del dolor sin una exploración adecuada”.
¿Qué es el dolor en el antepié?
El dolor en el antepié es una molestia localizada en la parte delantera del pie, en la zona donde apoyan los metatarsianos y los dedos, y puede aparecer al caminar, correr o permanecer mucho tiempo de pie. Se trata de una región sometida a una elevada carga durante la marcha, por lo que es especialmente vulnerable a sobrecargas, alteraciones biomecánicas y lesiones específicas. El dolor puede manifestarse como presión, quemazón, pinchazos o incluso sensación de descarga eléctrica, y en algunos casos irradiarse hacia los dedos. Sus causas son variadas e incluyen problemas óseos, articulares, nerviosos o de tejidos blandos, como la metatarsalgia, el neuroma de Morton o las sobrecargas mecánicas. Identificar correctamente el origen del dolor es fundamental, ya que distintas patologías del antepié pueden producir síntomas muy similares pero requieren tratamientos diferentes para evitar que el problema se cronifique.
Causas más frecuentes del dolor en el antepié
Entre las patologías más habituales que provocan dolor en el antepié destacan la metatarsalgia, el neuroma de Morton, las sobrecargas mecánicas, las deformidades del antepié y, en algunos casos, pequeñas fracturas por estrés. La metatarsalgia suele producir dolor difuso bajo los metatarsianos, que empeora con la carga y mejora con el reposo. El neuroma de Morton, por su parte, se caracteriza por un dolor más localizado, a menudo acompañado de sensación de calambre o descarga eléctrica entre los dedos. En otros casos, el dolor puede estar relacionado con alteraciones en la pisada, uso de calzado inadecuado o desequilibrios en la distribución de cargas, lo que hace que el problema reaparezca si no se corrige la causa de fondo.
¿Por qué no siempre funcionan las plantillas o la fisioterapia?
Muchos pacientes llegan a consulta tras haber probado plantillas, cambios de calzado o fisioterapia sin obtener una mejoría clara. Esto suele ocurrir cuando el tratamiento no se ha dirigido a la causa real del dolor. Sin un diagnóstico preciso, las medidas conservadoras pueden aliviar los síntomas de forma temporal, pero no resolver el problema, especialmente en casos de neuroma de Morton u otras patologías nerviosas del antepié.
Diagnóstico: la clave para un tratamiento eficaz
El diagnóstico del dolor en el antepié debe basarse en una exploración clínica detallada y, cuando es necesario, en pruebas de imagen específicas. La localización exacta del dolor, los movimientos que lo desencadenan y el tipo de molestia que describe el paciente aportan información fundamental. En determinados casos, la ecografía o la resonancia magnética permiten confirmar el diagnóstico y descartar otras lesiones. Tal y como explica el Dr. David Cimas,
“en el dolor del antepié es fundamental identificar la causa exacta, porque patologías muy distintas pueden producir síntomas parecidos, pero requieren tratamientos completamente diferentes”. “El objetivo no es operar más, sino operar mejor y solo cuando está realmente indicado”.
Opciones de tratamiento
El tratamiento depende siempre del diagnóstico. En fases iniciales, pueden indicarse medidas conservadoras como adaptación del calzado, corrección biomecánica, fisioterapia o infiltraciones. Cuando estas opciones no son suficientes y el dolor persiste, es necesario valorar tratamientos más específicos, que en algunos casos pueden incluir cirugía mínimamente invasiva.
¿Cuándo acudir al traumatólogo?
Es recomendable acudir a un especialista cuando el dolor en el antepié persiste durante varias semanas, reaparece de forma recurrente o limita la actividad diaria o deportiva. Un diagnóstico precoz permite aplicar el tratamiento adecuado y evitar la cronificación del problema.
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El Dr. David Cimas es especialista en traumatología del pie y tobillo, con amplia experiencia en el diagnóstico y tratamiento personalizado del dolor en el antepié. Una valoración especializada es clave para recuperar la calidad de vida y volver a caminar sin dolor.







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