Menisco roto: cuándo es necesaria la cirugía y cuándo no

Jun 7, 2026 | #DCBLOG

Descubre cuándo un menisco roto requiere cirugía, cuándo puede tratarse sin operar y qué opciones existen para recuperar tu rodilla.

Todo lo que debes saber sobre la rotura meniscal y cuándo operar la rodilla

Recibir el resultado de una resonancia magnética con el diagnóstico de un menisco roto suele generar una pregunta inmediata:

¿Tengo que operarme?

La respuesta no siempre es sí. Actualmente sabemos que muchas roturas meniscales pueden tratarse mediante fisioterapia, fortalecimiento muscular y modificaciones de la actividad física, mientras que otras requieren cirugía para evitar un deterioro progresivo de la rodilla.

Determinar cuál es el mejor tratamiento depende de múltiples factores: el tipo de rotura, la edad del paciente, el nivel de actividad física, los síntomas y el estado general de la articulación.

«No operamos resonancias. Operamos pacientes. Lo importante no es solo lo que muestra la imagen, sino cómo afecta esa lesión a la vida diaria de cada persona.»

Dr. David Cimas

¿Qué es el menisco y cuál es su función?

El menisco es una estructura de fibrocartílago situada entre el fémur y la tibia que desempeña un papel fundamental en el correcto funcionamiento de la rodilla. Cada rodilla cuenta con dos meniscos, uno interno o medial y otro externo o lateral, cuya misión principal es actuar como amortiguadores naturales capaces de absorber y distribuir las cargas que soporta la articulación durante actividades cotidianas como caminar, correr, saltar o subir escaleras. Además de reducir el impacto sobre el cartílago, los meniscos contribuyen a mejorar la estabilidad de la rodilla, facilitan una correcta lubricación articular y ayudan a repartir de forma uniforme las fuerzas que atraviesan la articulación. Gracias a estas funciones, protegen la rodilla frente al desgaste prematuro y disminuyen el riesgo de lesiones degenerativas. Cuando un menisco se rompe o se deteriora, la capacidad de la rodilla para absorber impactos disminuye, pudiendo aparecer dolor, inflamación, bloqueos articulares, sensación de inestabilidad y un mayor riesgo de desarrollar artrosis con el paso del tiempo.

Función Beneficio
Amortiguación Reduce el impacto sobre el cartílago
Estabilidad Ayuda a controlar el movimiento de la rodilla
Distribución de cargas Evita zonas de sobrepresión
Protección articular Reduce el desgaste prematuro

¿Cómo se rompe un menisco?

Un menisco puede romperse de forma traumática o por desgaste progresivo. Las roturas traumáticas son frecuentes en deportistas y suelen producirse durante giros bruscos, cambios de dirección, frenadas repentinas o movimientos de torsión de la rodilla con el pie apoyado en el suelo. Por otro lado, las roturas degenerativas aparecen con el paso de los años debido al envejecimiento natural del tejido meniscal, pudiendo producirse incluso al agacharse, subir escaleras o realizar actividades cotidianas sin que exista un traumatismo importante.

1. Rotura traumática

Es frecuente en futbolistas, corredores, jugadores de pádel, esquiadores y deportistas que realizan cambios bruscos de dirección.

2. Rotura degenerativa

Suele aparecer a partir de los 40 o 50 años debido al desgaste progresivo del tejido meniscal.

Dato relevante

La American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS) destaca que muchas roturas meniscales degenerativas pueden tratarse inicialmente sin cirugía, dependiendo de los síntomas y la funcionalidad del paciente.

Síntomas de una rotura de menisco

  • Dolor en la parte interna o externa de la rodilla.
  • Inflamación.
  • Bloqueos articulares.
  • Pérdida de movilidad.
  • Chasquidos al mover la rodilla.
  • Sensación de fallo o inestabilidad.
  • Dificultad para caminar o practicar deporte.

 

¿Siempre hay que operar un menisco roto?

No. Actualmente existen numerosas evidencias científicas que demuestran que determinadas roturas meniscales pueden responder favorablemente a tratamientos conservadores. Especialmente cuando:

  • No existe bloqueo mecánico.
  • El dolor es moderado.
  • La lesión es pequeña.
  • Se trata de una rotura degenerativa.
  • La función de la rodilla se mantiene aceptablemente.

 

¿Cuándo suele ser necesaria la cirugía?

Situación clínica ¿Suele requerir cirugía?
Rodilla bloqueada
Fragmento desplazado
Lesión asociada al ligamento cruzado Frecuentemente
Dolor persistente tras fisioterapia Puede ser recomendable
Rotura grande e inestable

«Siempre que sea posible intentamos preservar el menisco. Mantener tejido meniscal sano ayuda a proteger la rodilla frente a la artrosis futura.»

Dr. David Cimas

 

¿En qué consiste la operación de menisco?

La cirugía se realiza habitualmente mediante artroscopia de rodilla, una técnica mínimamente invasiva que permite visualizar el interior de la articulación mediante pequeñas incisiones.

Sutura meniscal

Busca reparar la rotura conservando el menisco.

Meniscectomía parcial

Consiste en retirar únicamente la parte dañada preservando el máximo tejido posible. Según la Mayo Clinic, preservar el menisco siempre que sea viable puede ayudar a reducir el riesgo de degeneración articular a largo plazo.

 

¿Qué ocurre si no se trata una rotura de menisco?

Dependiendo del tipo de lesión, una rotura meniscal no tratada puede provocar:

  • Dolor crónico.
  • Bloqueos repetidos.
  • Desgaste progresivo del cartílago.
  • Artrosis precoz.
  • Pérdida de calidad de vida.

¿Buscas un especialista en menisco roto en Madrid o Segovia?

Si has sido diagnosticado de una rotura meniscal, presentas dolor persistente de rodilla o tu resonancia muestra una lesión de menisco, una valoración especializada puede ayudarte a determinar si el tratamiento más adecuado es conservador o quirúrgico. El Dr. David Cimas, traumatólogo especializado en cirugía de rodilla, atiende pacientes en Madrid y Segovia, ofreciendo un enfoque personalizado basado en la preservación articular, la cirugía mínimamente invasiva y la recuperación funcional de cada paciente.

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